La domótica casera, con sensores, bombillas, cámaras y enchufes a la cabeza, prometen comodidad. Pero planificar adecuadamente cómo queremos que sea nuestra instalación domótica es esencial para evitar problemas y sorpresas que nos pueden costar muy caro.

Si partimos de la idea de un hogar conectado basado en estándares abiertos, conseguiremos una casa domótica que no dependa de un solo fabricante, servicio ni suscripción, de manera que nos aseguremos que si una marca desaparece, nuestro sistema domótico sea recuperable en su mayoría sin realizar una inversión completa de nuevo.

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