orren malos tiempos para los delincuentes. Mientras millones de personas están confinadas en sus casas y miles de comercios siguen con las persianas bajadas, la criminalidad se adapta a la pandemia y cada vez son más los atracos a farmacias y los robos a personas mayores cuando sacan dinero del cajero automático. Tras detectar un aumento de estos delitos en Valencia y Alicante, la Policía Nacional ha reforzado la vigilancia, incluso con agentes de paisano, en los alrededores de sucursales bancarias y farmacias.

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