Por muchas medidas de seguridad que se tomen, cuando el botín es importante, hay ocasiones en las que nada detiene a los ladrones.

La madrugada del 11 de Julio de 2007, un grupo de asaltantes ha robado cerca de 300 millones de dólares en un banco privado Dar al Salaam, de Bagdad, en el que se ha convertido en el mayor atraco desde que comenzó la ocupación de Irak en 2003. La policía explicó que los autores podrían ser tres guardias de seguridad que trabajaban en la oficina del banco ubicado en el distrito de Karrada en la capital irakí.

Cuando los empleados de la sucursal llegaron a su trabajo se encontraron la puerta principal abierta y comprobaron que se habían llevado el dinero. Los vigilantes, que habitualmente están en la oficina, también habían desaparecido. Un responsable del banco aseguró que la suma sustraída alcanzaba los 300 millones de dólares, pero no ha precisado más detalles. Después se supo que la cifra exacta ascendía a 282 millones de Dólares. No está claro por qué el banco tenía esa gran cantidad de dinero en efectivo en la bóveda, pero todo fue en moneda norteamericana.

Pero ¿Por qué la sucursal disponía de una cantidad tan elevada de efectivo? Si bien está situada en un distrito comercial de Bagdad. La mayoría de las transacciones bancarias en Irak se realizan en efectivo por las dificultades para transferir dinero desde los bancos a otras instituciones financieras.

Se desconoce cómo pudieron burlar diversos controles de seguridad, pero las investigaciones apuntaban a que contaron con la colaboración de la policía. Hasta la fecha no se ha podido dar con el paradero de los ladrones ni con el botín. Nadie ha sido llevado ante la justicia por este delito y nada de ese dinero ha sido recuperado.