La mayor parte de la delincuencia que sufrimos los valencianos es la que afecta directamente a nuestro bolsillo, bienes materiales o productos en los campos, tiendas y empresas. La del ladrón que busca echar mano de lo ajeno, al descuido, para su provecho o venta. Ya sea entre los pisos de una finca, los apretones entre pasajeros del metro, los expositores de un supermercado, las aglomeraciones o los cultivos valencianos.

LEER MAS: Las Provincias