La seguridad en las comunidades de vecinos

La seguridad supone un importante reto para las comunidades de vecinos, al igual que lo es mantener un nivel de seguridad aceptable y suficientemente restrictivo pero que al mismo tiempo pueda ser sencillo y aplicable en el día a día sin generar rechazo, un punto de equilibrio complejo muchas veces.

Los grandes residenciales del litoral presentan una serie de problemas propios de su tamaño y ubicación. Por sus características son comunidades con un gran porcentaje de inquilinos temporales en segunda residencia, los que habitan los pisos de alquiler, que utilizan dispositivos (llaves, mandos a distancia…) para entrar en garajes y zonas comunes, muchos de los cuales acaban extraviados o incluso duplicados sin permiso. Del mismo modo, una vez que acaba el verano, comienzan esos meses en los que se reduce el número de personas que habitan en el residencial, el movimiento de personas es menor, lo cual es un reclamo para los ladrones.

Sistemas de Videovigilancia en Comunidades de Vecinos

Las barreras y medidas de seguridad física como puertas de seguridad, personal de vigilancia o el empleo de CCTV son opciones interesantes, pero que pueden verse superadas, dada en muchas ocasiones por la falta de control sobre los accesos y las llaves, tanto físicas como magnéticas, o en mandos de garaje, debilitando el concepto de control de accesos. Por tanto, un correcto control de los accesos a la urbanización se hace imprescindible, tanto para facilitar el trabajo a sus administradores como para hacer más seguro el día a día de los vecinos.

El Control de Accesos para garajes y trasteros de comunidades de vecinos

El Control de Accesos para garajes y trasteros de comunidades de vecinos es un sistema de seguridad que permite gestionar los permisos de acceso de vehículos y/o personas a través de un punto de paso, parametrizando en el sistema quién puede pasar, por dónde puede pasar y cuándo puede pasar, con el fin de incrementar la seguridad, reduciendo gastos y molestias. Siempre de una forma ágil y flexible. El sistema de control de accesos de vehículos y/o control de accesos peatonal, identifica a cada usuario, gestionando y controlando que únicamente los vehículos y/o personas que sean de la comunidad de vecinos (autorizados) sean los que realmente tengan acceso a la finca.

Una de las demandas más habituales en las comunidades a la hora de implementar un sistema de control de accesos es la supervisión de entrada a zonas que, aunque sean comunes, sí que requieren un especial control por ser un espacio de disfrute limitado o para dar acceso a zonas donde podremos encontrar bienes de valor comunitarios o privativos. El acceso a la piscina o las pistas deportivas puede limitarse con la instalación de un control de accesos, que proporciona mayor control y gestión de la instalación, de manera dinámica y rápida.

Los trasteros o el acceso al garaje también puede ser provistos de un control de accesos que aumente la seguridad de la urbanización, proporcionando una barrera de entrada más en el acceso a zonas interiores o alertando de un uso no autorizado de alguno de los elementos de apertura, que pueden ser revocados a distancia por nuestros técnicos. En este sentido, y como solución habitual en grandes comunidades, un control de matrículas añade comodidad y un extra de control al tráfico de vehículos.

Por todo ello, el control de accesos en la comunidad de vecinos se ha convertido en un elemento de gran valor para proteger el tráfico de los usuarios por las instalaciones, multiplicando la seguridad de otros sistemas complementarios que pueden convivir como videovigilancia, los sistemas de intrusión o los sistemas físicos.