En la actualidad, el mercado domótico de consumo y DIY está dominado por productos que incluyen exclusivamente conectividad WiFi. Son productos económicos como bombillas o enchufes que nos facilitan comenzar un proyecto domótico casero por muy poco dinero y complejidad.

Pero la sencillez e inmediatez de la domótica basada en conectividad WiFi tiene serios inconvenientes. El más importante es que, si no respaldamos el control avanzado con elementos mecánicos, la caída de la red WiFi o un fallo a nivel software nos podrían dejar el sistema inhabilitado y por ejemplo, no poder apagar o encender la luz de una estancia.

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