Una docena de jóvenes que han ocupado un piso en la cétrica calle doctor Ferran de Premià de Mar, en la confluencia con la Gran Via,mantiene atemorizado, no sólo al barrio sino a gran parte de los vecinos de la localidad del Maresme a causa de su gran actividad delictiva. A parte de saltarse a antojo el confinamiento, los delincuentes protagonizan robos y asaltos, para los que sus víctimas preferidas son personas ancianas mientras salen a pasear.

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