El accidente de Totalán marcó un antes y un después en la memoria colectiva de España. La caída del niño en un pozo desató una ola de solidaridad que aún está en la retina del país. Y provocó una alerta por la existencia de perforaciones sin cubrir que suponen un riesgo para todos. De ahí que los ayuntamientos se hayan puesto las pilas para detectar todos los huecos que puedan existir en el suelo.

LEER MAS: Hoy