Para algunos delincuentes un mes “en paro” es demasiado tiempo. Hace un par de semanas que la Policía ya advertía de que algunos grupos ya estaban empezando a salir a delinquir a pesar de lo complicado que es para ellos actuar en estas circunstancias. Dado que la mayoría de los negocios están cerrados y las cadenas de supermercados suelen contar con vigilantes o sistemas de seguridad más sofisticados (alarmas y cámaras de videovigilancia), los cacos centraron su objetivo en los negocios más accesibles y que hacían algo de caja estos días: las farmacias.

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