Los ladrones también tienen horarios. Al menos, los que se dedican a desvalijar domicilios. Así, según los análisis policiales a partir de los cientos de denuncias por robo en domicilio que se presentan en València, se ha establecido que los momentos de máximo riesgo son entre las nueve de la mañana y las dos de la tarde y entre las cuatro y las seis de la tarde. Esto es, cuando los propietarios o los inquilinos están en el trabajo.

La excepción a esta norma la protagonizan los ladrones que actúan de madrugada, habitualmente escalando fachadas y elementos sobresaliente en estas, que actúan entre la una y las cinco.

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