En el último trimestre del año pasado y principios del actual, el municipio de El Rosario ha sufrido una oleada de robos, más de una quincena, entre negocios y domicilios particulares. Se da el caso de que una vecina propietaria de un negocio, a la que todavía los ladrones han respetado, duerme en su interior junto con su pareja, «ya que todo lo que tengo en la tienda lo he pagado con mis ahorros y no me puedo permitir que me lo roben.

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